
Ven y Frei Sein
Porque es algo que todos tenemos pero pocos sabemos reconocer. A veces es porque la bombilla se averió y la luz no da para verla, o en ocasiones nada más es porque el brillo que tiene es tan gigante que nos deslumbra y en lo que nos tallamos los ojos, la muy canija aprovecha para salir corriendo y nunca más volver.
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Así de descuidados solemos ser con este pequeño don que tenemos de hacer lo que queramos. Lo dejamos ahí, quién sabe dónde, haciendo quién sabe qué, con sabrá la vida quién.
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Es por eso que aquí, nos dedicamos desde hace ya un tiempo, a recolectar en cada cachito del mundo, un pedacito de aquella cosita que olvidaste. Bajo los foquitos encontrarás lo verde que te hacía sentir parte de la maravilla de la Tierra. En los bancos de madera sabrás regalar un lugar a las personas que te hacen feliz. O que tal frente las alas y te animas a pedirle a alguien que compartan la vida por un tiempo eterno. No lo sé, las posibilidades las harás tu. Porque simplemente cuando escuches nuestro nombre, sabrás que aquí encontrarás la cosa esa que empieza con la elegante L y continúa hasta llegar a la D, que a tantos asusta y a muchos condena. La libertad. Solo conocemos, ven, y Frei Sein (sé libre).


